2018 TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC)

Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

“El trastorno obsesivo compulsivo interfiere en la vida cotidiana del afectado.”

 

¿Qué es?

– El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en niños y adolescentes es una enfermedad compleja. Es considerado el cuarto trastorno psiquiátrico más común en el mundo y, pese a ser muy conocida, su diagnóstico resulta tardío en muchas ocasiones por la dificultad que tienen algunos padres para entender que un niño de alto rendimiento escolar, sin quejas disciplinarias y sin amigos esté enfermo.

 

-Un niño que tiene Trastorno obsesivo-compulsivo es un niño que constantemente siente preocupación, culpa, o vergüenza a causa de sus obsesiones, las cuales pueden definirse como ideas, pensamientos, imágenes o impulsos no deseados, pero que se manifiestan continuamente en su mente.

 

– Esta enfermedad es calificada como un trastorno de la ansiedad y consiste en obsesiones y compulsiones. Las compulsiones son denominadas también como rituales y consisten en conductas que el niño siente que debe realizar repetidamente para aminorar los sentimientos molestos o prevenir que algo malo ocurra.

 

 

Manifestaciones:

– Obsesiones sexuales, agresivas, religiosas y somáticas con revisión.

– Simetría con orden, conteo y repetición.

– Contaminación con limpieza o lavado.

– Atesoramiento.

 

 

Cómo identificar algunas obsesiones:

– Los síntomas más comunes del TOC en los niños constituyen las obsesiones y compulsiones, las cuales se presentan en la forma de preocupación por la contaminación, por lastimarse a sí mismos o a otros, por la simetría y por la certeza de que algo malo ocurre, u ocurrirá, en caso de que no se cumpla un ritual.

 

– Y aunque a veces es difícil ver los síntomas en un niño con trastorno obsesivo compulsivo, aquí te explicamos algunas manifestaciones que te pueden guiar a identificarlo. La mayoría son extraídos de los textos publicados por la Fundación Internacional ODC que se especializa de la educación, la sensibilización, la formación, el acceso a recursos y la investigación del trastorno obsesivo compulsivo:

 

– Por ejemplo, los niños pueden preocuparse en extremo por los gérmenes, porque pueden enfermarse, les inquieta de  manera llamativa la muerte, que ocurran cosas malas o hagan algo mal.

 

– La sensación de que las cosas deben estar “perfectas” son comunes entre los niños con TOC, y ya sabrás que normalmente un niño sano no se preocupa en demasía por la perfección.

 

– Algunos niños tienen ideas perturbadoras o se imaginan haciendo daño a los demás, y en ocasiones surgen pensamientos impropios de su edad o de tipo sexual. Si notas algunas de estas obsesiones o un comportamiento inusual, lo recomendable es acudir a un especialista en el área psiquiátrica.

 

 

Cómo afecta:

– Uno de los aspectos más delicados del TOC es que puede hacer que la vida diaria resulte muy estresante para los niños. Generalmente, los rituales requieren de mucho tiempo, y los niños llegan tarde a la escuela o a sus actividades. Esto genera tensión o discusiones en la familia.

 

– Los niños que padecen esta enfermedad crónica no son capaces de disfrutar el tiempo con sus amigos o divertirse cuando el TOC ocupa su tiempo libre. En la escuela, las obsesiones y los rituales tales como revisar, borrar y rehacer tareas afectan a la atención y a la concentración, al cumplimiento de las tareas y a la asistencia escolar.  Los niños más mayores y los adolescentes pueden creer que están “locos” y trabajen duro para esconder el TOC a los demás.

 

 

Tratamiento del TOC:

– Una de las ventajas de la época en la que vivimos es que hay muchas salidas para nuestros problemas y entre estas salidas se vislumbra que el TOC puede ser tratado de forma eficaz.

 

– Aunque no existe una cura para el TOC, pues se trata de una enfermedad crónica, la terapia cognitivo-conductual (TCC) y los fármacos son eficaces para manejar estos síntomas.

 

– Los académicos concuerdan que la TCC es el tratamiento elegido para los niños con TOC. Siempre que sea posible, la TCC debería elegirse para tratar al niño antes que los fármacos.