2018 TRASTORNO DEL ESPECTRO DEL AUTISMO (TEA)

Trastorno del Espectro del Autismo (TEA)

“Trabajamos para mejorar su calidad de vida y autonomía.”

 

¿Qué es el autismo?

-Son un grupo de alteraciones de origen neurobiológico que afectan al desarrollo de la persona y que van a estar presentes a lo largo de su vida. Se habla de espectro porque el autismo comprende un grupo de manifestaciones clínicas que tienen una gran variabilidad, aunque tienen cosas en común.

 

– Dentro de las características comunes podemos encontrar:

 

  • Dificultades recurrentes en la comunicación e interacción social en diversos contextos.

 

  • Patrones de intereses restringidos.

 

  • Repeticiones de comportamientos.

 

  • Insistencia en la monotonía o inflexibilidad ante cambios pequeños.

 

  • Movimientos estereotipados o repetición de lenguaje.

 

-Este trastorno puede estar asociado o no a otros y no puede ser explicado mejor calificándolo como discapacidad intelectual. Cada persona con TEA es diferente. Por ello en Personaliza nos marcamos objetivos concretos con cada una de las personas que vienen a nuestros centros.

 

 

¿Qué no es el autismo?

-El TEA no es una enfermedad ni algo poco frecuente, se calcula que 1 de cada 150 nacimientos tendrá TEA. Su origen no está en vacunas ni en la carencia afectiva en las primeras etapas de la vida.

 

-No es una incapacidad absoluta para relacionarse con sus semejantes o con otras personas. Tampoco es la incapacidad de mostrar afecto, tienen necesidad de afecto como cualquier persona. Les gusta estar con los demás y les gusta relacionarse con ellos. Son capaces de expresar sus sentimientos y emociones, pero tenemos que realizar entrenamientos

 

-No es un trastorno que impide aprender ni es sinónimo siempre de altas capacidades intelectuales.

 

 

¿Cómo detectar el TEA?

-Es difícil asegurar en los primeros años de vida que un niño o niña tenga TEA, pero hay ciertos signos a los que tenemos que prestar más atención si se producen.

 

  • A los 12 meses.
    • Ausencia: balbuceo, gestos de señalamiento, muestra de objetos.
    • Falta de atención por su nombre.
    • Rutinas y hábitos muy rígidos.

 

  • A los 18 meses.
    • No emite palabras sencillas.
    • No sigue órdenes simples.

 

  • A los 24 meses.
    • No hace frases espontáneas de dos o más elementos.
    • Ausencia: contacto visual adecuado, juego simbólico, imitación social.

 

-Aunque el crecimiento y el desarrollo sean normalizados, tenemos que poner especial atención si en algún momento se produce una pérdida a nivel comunicativo o social. Es decir, si se produce una regresión en el crecimiento se convierte en un factor de alarma.

 

 

Consecuencias:

-Ser una persona con TEA lleva consigo una serie de dificultades que se pueden trabajar y mejorar a lo largo de la vida. En este, como en cualquier tipo de trastorno, es mucho más recomendable empezar a trabajar en el momento en el que se detecte aunque sea un niño o niña muy pequeño.

 

DIFICULTADES POR ÁREAS:

A nivel social:

  • Identificar emociones tanto propias como ajenas.
  • Empatizar con los demás.
  • Entender las intenciones de los otros.
  • Entender bromas.

 

A nivel comunicativo:

  • Comprensión y expresión de lenguaje.
  • Intención comunicativa.
  • Presencia de ecolalias.

 

A nivel  de comportamiento:

  • Intereses restrictivos y rutinarios.
  • Rituales de conductas.
  • Abstracción.
  • Comprender acción – consecuencia.

 

 

Tratamiento del TEA:

-El TEA no tiene cura pero con una atención personalizada y especializada de psicólogos y logopedas, se pueden superar muchas de las dificultades que este trastorno lleva consigo. Hay que partir de las capacidades que posea la persona con TEA y potenciarlas para que pueda ser lo más autónomo y feliz posible.

 

-En el tratamiento del TEA se tiene que trabajar conjuntamente con su entorno familiar y social. Porque sabemos de su importancia, en Personaliza realizamos asesoramiento familiares en el que desarrollamos pautas que se adapten a la persona.