2018 Psicología Juvenil

Psicología Juvenil

 

“Nuestros centros son multidisciplinares y están formados por Psicólogos licenciados,  colegiados, y con habilitación sanitaria, expertos en sus especialidades, con experiencia contrastada y dedicados a la atención infanto-juvenil.”

 

Desde los 12 años (con el inicio de la pubertad) y hasta los 15 años, aparece un periodo de convivencia entre aspectos característicos de la infancia, y cualidades más relacionadas con la adolescencia y edad adulta. Dependiendo del nivel de maduración personal, las dificultades que aparecen así son variables.

 

Características generales de los jóvenes, dentro de la adolescencia temprana:

 

Desarrollo físico: se desarrollan los cambios fisiológicos de la adolescencia, crecimiento, cambios en la voz,…

 

Desarrollo intelectual: inician esta etapa abarcando únicamente el presente y polarizando en extremos bueno-malo, sin valorar las consecuencias a largo plazo de sus comportamientos.

 

Desarrollo emocional: destaca la reafirmación de la independencia, se distancia de los padres (expresando en menor medida sus afectos hacia ellos) y centran la importancia de la amistad. Además, se caracteriza por un periodo de inseguridad, indecisión, y vulnerabilidad de la autoestima.

 

Desarrollo social: a medida que aumenta su independencia, también lo hacen sus relaciones sociales, en las que la pertenencia al grupo es una cuestión prioritaria.  También aparecen las primeras relaciones amorosas.

 

 

 ¿Cómo sé que mi hijo/a necesita ayuda?

 

Debemos encontrar como señales de alerta algunos de estos indicadores:

 

  • Aparición de un bajo rendimiento académico repentino.
  • Dificultades prolongadas en el tiempo respecto al área escolar.
  • Desmotivación en los estudios.
  • Rechazo al instituto.
  • Conductas disruptivas tanto en el centro educativo como en el hogar.
  • Falta de respecto a normas y límites.
  • Irascibilidad y conductas agresivas.
  • Tendencia al individualismo, se niega a salir de casa.
  • Llora de forma frecuente.
  • Falta de motivación ante actividades de ocio y agradables.
  • Tristeza, apatía y retraimiento.
  • Problemas de sueño y ansiedad.
  • Somatizaciones frecuentes (dolor de cabeza, dolor de estómago, náuseas,…)

 

 

¿Cómo ayudar a mi hijo/a?

Desde Personaliza ofrecemos tres programas de intervención distintos, dependiendo de la causa de las dificultades que han aparecido. Independientemente de ello, ofrecemos la misma manera de proceder.

 

  • Primera sesión informativa, totalmente gratuita, en la que nos podréis explicar la situación y comportamientos que os preocupan y cuáles son los objetivos a conseguir.

 

  • Tras la primera entrevista, decidiremos si realizar una evaluación exhaustiva y completa de las diferentes áreas del joven y poder tener claro los objetivos de la intervención; o bien, aplicar determinadas pruebas relacionadas con la problemática, y comenzar la intervención.

 

  • Tras ello, elaboramos un Plan de Desarrollo Personal, fijando los objetivos específicos a conseguir, el cual contempla las diferentes áreas del menor: personal, familiar, escolar y social.

 

 

Desde el Programa Bienestar:

  • Problemas de comportamiento y alteraciones de la conducta.
  • Problemas de ansiedad y fobia social.
  • Alteraciones en la alimentación y trastornos de la conducta alimentaria.
  • Síntomas de tristeza prolongada y depresión.

 

 

Desde el Programa Educacional-Escolar:

  • Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-TDAH)
  • Fracaso escolar.
  • Falta de motivación y carencia de hábitos de estudio.
  • Dificultades en la lecto-escritura y dislexia.
  • Dificultades en la expresión escrita, disgrafía y disortografía.

 

 

Desde el Programa Social:

  • Problemas de comportamiento y alteraciones de la conducta
  • Problemas de ansiedad y en las relaciones con los demás, debidos a la carencia de habilidades sociales.
  • Acoso escolar o bullying.

 

 

El proceso de intervención se aborda desde un enfoque sistemático, integral, personalizado (teniendo en cuenta las características de cada persona), y combinando los agentes que fueran necesarios en la intervención (medio social, escuela, familia,…). Reevaluados y revisamos mes a mes el progreso de la intervención, viendo los avances y marcando nuevos objetivos a corto plazo.