Período Vacacional: ¿cómo influye en nuestro estado emocional?

Período Vacacional: ¿cómo influye en nuestro estado emocional?

En la sociedad actual, las personas están rodeadas de obligaciones y responsabilidades. Tanto en el ámbito laboral como personal, sienten la necesidad de demostrar de forma continua la valía, proactividad, eficiencia, capacidad resolutiva y toma de decisiones, sin verse afectado el alto rendimiento y producción, así como actualizarse, renovarse y hacer frente a las dificultades del día a día.

 

Todo ello produce un alto nivel de estrés, utilizado en un principio como estrategia de afrontamiento que te incita a estar activo. Sin embargo, pasada una temporada, este nivel de estrés se vuelve negativo, reduciendo el estado de ánimo, motivación y rendimiento.

 

Por este motivo, todos necesitamos períodos de descanso donde recuperar un estado saludable tanto físico como emocional y con este fin aparecen las vacaciones.

 

Las vacaciones son un período de tiempo que relacionamos con descanso, desconexión y ocio dónde se suelen cambiar los hábitos, salir de la rutina y realizar actividades placenteras para las que antes no se encontraba tiempo.

 

El período estival estimula nuestro bienestar emocional por varias razones. En primer lugar, alejarnos de las preocupaciones nos ayuda a relajarnos, consiguiendo así un descenso del nivel de cortisol (hormona del estrés).

 

Asimismo, el desbloqueo mental, es decir, no estar constantemente concentrado y atento en una misma rutina, favorece la creatividad, juicio y toma de decisiones. En este sentido, se impulsa la búsqueda de nuevos desafíos y nos atrevemos con actividades novedosas.

 

Además, el descanso incita la liberación de endorfinas como la serotonina y la dopamina que son las encargadas del sistema de recompensa. Esta estimulación reduce de forma natural, el nivel de ansiedad y pensamientos negativos.

 

En conclusión, muchos estudios aportan que las vacaciones tienen un gran poder terapéutico para las personas que saben disfrutar de ellas de forma saludable, sin olvidarse de optimar la vuelta a la rutina con una adaptación gradual.

 

 


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