Los beneficios infantiles de las rutinas

Los beneficios infantiles de las rutinas

¿Tienen tus hijos unas rutinas establecidas? ¿Te has preguntado cómo benefician las rutinas en los niños? Sigue leyendo.

 

En primer lugar, ¿qué es una rutina? Son aquellas actividades y horarios que repetimos a diario, sistemática y regularmente. Por ejemplo, levantarnos para ir al colegio o al trabajo.

 

 

¿Qué vamos a generar con las rutinas?

Vamos a conseguir, realizando diferentes tareas a diario y en el mismo horario, crear un hábito, por ejemplo: “todas las tardes, a las 16:30 tienes que hacer los deberes del colegio”, si por rutina siempre lo ha hecho así, no hará falta que le digas, cuando llegan las 16:30 que se ponga a hacer su tarea, el niño lo hará por sí mismo porque se ha convertido en un hábito.

 

Desde que son bebés adquirimos ciertas rutinas con los niños. Un ejemplo de rutina con los bebés es la hora del baño, por lo general suele ser a la misma hora y con el fin de luego acostar al niño y que descanse mejor. Por lo que, desde que nacen debemos inculcar las rutinas a los niños, ¿pero qué tipos de rutinas?

 

  • Tener un horario para dormir: es importante que los niños duerman bien para que el día siguiente puedan rendir bien.

 

  • Rutinas de higiene: lavarse los dientes, lavarse las manos, llevar la ropa sucia al cesto de la ropa, recoger sus juguetes, etc.

 

  • Horario de estudio: establecer un horario para la realización de las tareas académicas y estudios.

 

  • Tiempo en familia: realizar con los niños actividades divertidas, establecer una rutina de lectura conjunta, para fomentar el interés de los niños por la lectura. El tiempo en familia es importante para el desarrollo social y emocional.

 

  • Limitar el horario tecnológico: limitar y establecer rutinas de cuándo se puede ver la televisión o jugar con las consolas.

 

 

¿Qué beneficios presentan las rutinas?

  • Favorecen la cooperación: los niños con rutinas claramente establecidas, colaboran más con las tareas cotidianas y protestan menos. Además, favorece el clima familiar al haber menos discusiones con los niños.

 

  • Reducen los niveles de ansiedad: al saber qué tienen que hacer en todo momento sienten un mayor control de la situación.

 

  • Fomentan la autonomía y el conocimiento de sí mismos, se vuelven más responsables.

 

  • Potencian la organización y orden mental y les servirá para la vida adulta, aprendiendo a planificar en base a metas y objetivos.

 

  • Favorecen la integración al ámbito escolar.

 

  • Potencian un mejor entendimiento las normas y les permite realizar las tareas sin dejarlas a medias.

 

  • Permiten focalizar la atención en tareas determinadas y específicas.

 

 

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *