2018 ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

Estrés Postraumático

“Superar el estrés postraumático infantil, difícil pero no imposible”

 

¿Qué es?

– Usualmente, cuando los niños pequeños se enfrentan a situaciones y eventos traumáticos y desafortunados, suelen sufrir lo que se conoce como “trastorno de estrés postraumático” (TEPT) dentro del ámbito de la psicología y la psiquiatría.

 

– El estrés postraumático infantil consiste en una condición por la cual los chicos viven en estado de shock, constantemente alarmados y reviviendo esa circunstancia traumática una y otra vez, haciéndose presente en la vida cotidiana del niño de diversas formas.

 

– El estrés postraumático hace que el pequeño se sienta estresado y atemorizado aun habiendo pasado el peligro real e inminente. Estos sentimientos impregnan sus actividades y relaciones diarias, por lo cual esta enfermedad o condición termina afectando su vida y la de su entorno.

 

 

Cómo detectar si mi hijo presenta estrés postraumático

Revive o vuelve a experimentar el evento:

 

  • A través del juego, el niño representa el evento o siente que el mismo se repite.

 

  • El pequeño padece pesadillas nocturnas.

 

  • El chico puede recrear el pasado al ver escenas retrospectivas o imágenes mentales del evento.

 

  • El menor manifiesta “Flashbacks” y sentimientos de reiterar el evento.

 

 

Evasión:

 

  • Evita hablar de la situación traumática.

 

  • Evita actividades, lugares y personas que le recuerden el suceso.

 

  • El niño no expresa sus sentimientos y/o se comporta como si fuera más pequeño.

 

 

Mayor grado de agitación o altibajos en el estado de ánimo:

 

  • El pequeño se siente herido emocionalmente fácilmente.

 

  • Tiene miedo de estar a oscuras, solo y, especialmente, de separarse de sus padres.

 

  • El menor experimenta repentinamente preocupación, tristeza, temor, culpa y rabia.

 

  • Se siente nerviosa, aterrada e irritable, además de presentar explosiones de ira.

 

  • Presenta dificultad para conciliar el sueño y pesadillas.

 

 

Consecuencias:

– El estrés postraumático infantil puede empeorar y derivar en otro tipo de trastorno si el menor no recibe el tratamiento oportuno y adecuado.

 

– El TEPT infantil puede dificultar el rendimiento escolar del niño e incluso sus relaciones sociales.

 

– Esta enfermedad puede influir además en el apetito y sueño del pequeño.

 

– Es posible que, debido a esta condición, el chico llegue a hacerse daño a sí mismo o a los demás mediante una serie de conductas destructivas.

 

– Puede que tenga alguna regresión como orinarse encima o actuar como un niño de corta edad.

 

 

Tratamiento del trastorno de estrés postraumático:

– El tratamiento de esta patología incluye terapia de conversación. Dependiendo el caso del pequeño y de la fase en la que se encuentre, variará el tiempo en que se deberá llevar a cabo la intervención psicológica.

 

– Con la terapia Cognitiva Conductual el chico aprenderá junto a su terapeuta a enfrentar progresivamente su situación y mediante la técnica de Reestructuración Cognitiva el psicólogo ayudará al niño a repensar los pensamientos que le causan ansiedad con el objetivo de reducirla.

 

– A través de las técnicas de autocontrol y de relajación, el niño, a través de su cuerpo será capaz de controlar su ansiedad y a favorecer un estado en el que sus pensamientos se esclarezcan y permitan avanzar en el tratamiento.