El Bullying y sus implicaciones en el rendimiento escolar

Bullying, también conocido como acoso escolar, es el maltrato físico y/o psicológico producido entre alumnos de forma reiterada durante un período de tiempo. Este fenómeno está formado por un agresor, sus “discípulos” (alumnos que observan  y animan al mismo) y el agredido. Actualmente, hay un alto porcentaje de estudiantes que se encuentran en esta situación, superando el 9% y siendo más predominante en las chicas.

 

Los estudios actuales demuestran una relación significativa entre bullying y rendimiento escolar, afirmando que tanto las víctimas como los agresores reflejan un rendimiento más bajo a lo esperado según sus capacidades.

 

Con respecto al “alumno víctima”, sufre un descenso drástico de su autoestima, crisis de ansiedad y episodios depresivos, llegando en casos extremos al suicidio. Asimismo, se ve perjudicada su integración escolar y social ya que sus habilidades sociales se encuentran deterioradas, destacando en su repertorio la intromisión, introversión y aislamiento social. En relación a los factores cognitivos que influyen en el rendimiento escolar, tienen alterada la memoria, la capacidad atencional y de concentración junto a la mayoría de capacidades cognitivas porque la vivencia continua de ataques hace que utilice su energía para defenderse de los mismos. En la mayoría de los casos, las víctimas terminan perdiendo el interés por el estudio, desencadenando en fracaso y abandono escolar.

 

Por otra parte, el rol de agresor también desarrolla efectos negativos. Unos de los más destacables son la autoestima deteriorada y la baja motivación escolar. Además, mantienen una actitud violenta y autoritaria dentro de clase ya que es la única forma de relacionarse con la que se sienten seguro, siendo la antesala de conductas delictivas.

 

En conclusión, el bullying es un fenómeno potente que deteriora el ámbito personal, social y académico de todos los participantes. Para la desaparición de esta problemática, se necesita prevención e intervención inmediata sin poner en duda ninguna sospecha, así como una participación activa del profesorado, las familias involucradas y la sociedad en sí.

 

 

 


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