2018 DIFICULTADES DE ATENCIÓN, PERFIL INATENTO

Dificultades de Atención, Perfil Inatento

El trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno del neurodesarrollo en el que el niño presenta en diferentes grados conductas inquietas, dificultades para mantener la atención así como comportamientos impulsivos.

 

¿Qué es?

– Se denomina trastorno por déficit de atención sin hiperactividad a una situación de desajuste o inadaptación familiar, escolar, social o personal, originada por unas demandas de comportamiento social o escolar, efectuadas por parte de padres, maestros u otros educadores.

 

 

¿Cómo detectar las dificultades de atención?

– Con frecuencia no prestan atención a los detalles o cometen errores por descuido en la tarea escolar, el trabajo u otras actividades

 

– A menudo tienen dificultad para mantener la atención en tareas o actividades de juego

 

– Con frecuencia no parecen escuchar cuando se les habla directamente

 

– De manera frecuente no siguen instrucciones hasta el final y no finalizan las tareas escolares, tareas, o deberes en el lugar de trabajo (que no es debido a conductas de oposición o a falta de comprensión de las instrucciones)

 

– A menudo tienen dificultad para organizar tareas y actividades

 

– De manera frecuente evitan, les disgusta o se muestran reacios a hacer tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como tareas escolares o para el hogar).

 

– A menudo extravían cosas necesarias para las tareas o actividades (por ej.: juguetes, tareas escolares, lápices, libros o herramientas)

 

– A menudo se distraen fácilmente con estímulos externos

 

– A menudo se muestran olvidadizos para las tareas diarias

 

 

Consecuencias:

– Los niños que tienen TDA/H con hiperactividad suelen ser identificados y diagnosticados en Educación Infantil o en los primeros años de la Enseñanza Primaria, sobre todo si tienen conductas perturbadoras y son difíciles de manejar.

 

– La mayoría de los individuos que tienen TDA/H del tipo predominantemente inatento no son identificados hasta tiempo después, cuando los padres y los profesores se dan cuenta de que están teniendo mucha dificultad para concentrarse en las tareas o para recordar lo que han leído, o para mantenerse al día con el trabajo en la escuela, las tareas escolares o las del hogar. Algunas veces estos síntomas de falta de atención no son notados hasta que el estudiante llega a la Enseñanza Secundaria o el Bachillerato, donde debe tratar con varios profesores, y clases y asignaturas diferentes todos los días.

 

 

Tratamiento de del déficit de atención:

– Existen diferentes tratamientos para el TDA que contribuyen a mantener bajo control los síntomas. Lo más habitual es recurrir a la terapia conductista, aunque en algunos casos también puede ser necesario echar mano a los medicamentos.

 

– El tratamiento farmacológico se basa en el uso de dos tipos de fármacos: los estimulantes como el metilfenidato y los no estimulantes como la atomoxetina y la guanfacina. El medicamento y la dosis de variarán según el caso.

 

– Por otra parte, la terapia conductista se dirige a potenciar la concentración del niño y a enseñarlo a regular su conducta, aunque también puede incluir sesiones de entrenamiento para los padres. La terapia con el pequeño se enfocará fundamentalmente en ayudarle a resolver problemas, distinguir los estímulos que lo distraen y mejorar su concentración en clases y en el resto de las actividades de la vida cotidiana.